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Hace un año comencé a utilizar el método Bullet Journal (o BuJo, como le dicen sus usuarios) por sugerencia de Sputnik. El Bullet Journal es un sistema de organización desarrollado por Ryder Carroll, diseñador e hijo de Jonathan Carroll, que sólo requiere de una pluma y una libreta.

Comencé a usar un Bullet Journal porque jamás he podido utilizar una agenda pero la cantidad de proyectos y pendientes que llevaba requería más estructura que anotar mis citas en un calendario (para los que no lo saben, soy extremadamente desorganizado). Después de un año he aprendido algunas cosas sobre lo que me funciona y no me funciona de este sistema:

  • El peor error que cometí fue tener dos diarios, uno para el trabajo y otro para mis proyectos personales. Al inicio parecía buena idea, pero terminó por privilegiar el diario con el que pasaba más tiempo (el del trabajo) y descuidar mucho mis planes personales.
  • Muchos usan su BuJo para planear. A mí para lo que más me sirve, como su nombre lo indica, es como un diario: para saber qué hice cada día. El BuJo me llevó a descubrir la gran cantidad de tiempo que paso al día hablando por teléfono por trabajo, por ejemplo. (Y a descubrir que siempre hay que enviar por correo electrónico un resumen de todo lo que hablaste, pero esa es otra historia.)
  • El segundo error más grande que cometí fue utilizar planeadores mensuales. Estos son una parte estándar del método, pero la realidad es que los meses no significan mucho para mí. Si anotaba una tarea en la lista mensual, nunca la hacía. Hay cosas que pasaron de una lista mensual a otra todo el año y las sigo sin hacer.
  • Otro error, no tan grave, pero si cansado y frustrante: usar una Moleskine. No sólo son muy caras, son pésimas libretas. Se manchan con cualquier cosa. Se dañan con facilidad.
  • Mi sugerencia es usar una libreta de puntos, pero si no la encuentran, usen una cuadriculada. Las blancas o rayadas sólo les harán perder el tiempo. Y si es una libreta muy barata, que sea de espiral, para que no se deshaga.
  • Lo mejor del BuJo es que es un sistema muy flexible. Si algo no les funciona, lo pueden cambiar en el siguiente ciclo. Pueden usar un formato distinto para cada día, también. Yo suelo usar el estándar de lista de tareas, pero cuando mis días son muy complejos me ayuda mucho planear el día completo hora por hora.
  • Dado que llevo múltiples proyectos todo el tiempo, colocar una letra que recuerde para qué proyecto cesantes de cada tarea o nota me ayuda a mantenerme cuerdo.
  • Comencé haciendo diseños de página muy complicados y al final de año me di cuenta que lo más sencillo y estándar es lo que más me funciona.

Mis planes para mi Bullet Journal 2018

Dicho lo anterior, planeo hacer algunos cambios en enero para mi nueva Bullet Journal, a partir de lo aprendido:

  • Sólo un Bullet Journal para todo el día: trabajo y proyectos personales. Voy a mantener una libreta aparte para notas y esquemas de escritura, que de todas formas ocupan siempre mucho espacio, pero todo lo demás va en la misma libreta.
  • Voy a probar no usar planeadores mensuales, sino semanales, y no usarlos para tareas, sólo para citas y notas.

A diferencia de las agendas, lo bueno del Bullet Journal es que se ajusta a las necesidades y personalidad de cada quien. Esto es lo que me funciona a mí. Se los comparto si se animan a iniciar o continuar un Bullet Journal este 2018.

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René López Villamar

escritor y editor especializado en nuevas tecnologías.


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